La costa pacíifica de Costa Rica es el hogar de más de 400 especies de aves. Cerca de una docena son endémicas, restringidas a ésta región y al área norte de Panamá. Cuatro de estas especies endémicas regionales están en peligro de extinción y habitan en los exuberantes bosques tropicales y manglares costeros de la Península de Osa. Ellas son:
* la amazilia de manglar Amazilia boucardi,
* la cotinga piquiamarillo Carpodectes antoniae,
* la cotinga turquesa Cotinga ridgwayi
* la tángara hormiguera carinegra Habia atrimaxillaris.
Fuera de estas aves endémicas, la Península de Osa cuenta con una de las poblaciones más sanas de lapas rojas (Ara macao) en Centroamérica. Las aves playeras migratorias y las aves canoras de Norteamérica usan a la Península de Osa durante los inviernos norteños. También se encuentran numerosos pájaros migratorios neotropicales, incluidos en el ¨WatchList” (listado de aves en declive) de la National Audubon Society: pibí boreal Contopus cooperi, tordo maculado Hylocichla mustelina, reinita alidorada Vermivora chrysoptera, reinita cachetinegra Oporornis formosus, reinita cabecidorada Protonotaria citrea, y reinita pechirrayada Wilsonia canadensis. Las aves playeras en el “WatchList” que se encuentran en Osa incluyen al chorlitejo patinegro Charadrius alexandrinus, chortilejo de Wilson Charadrius wilsonia, chorlito dorado menor Pluvialis dominica, aguja canela Limosa fedoa, correlimos vagabundo Tringa incanus, chorlito de rompientes Aphriza virgata, correlimos grande Calidris canutus, playero arenero Calidris alba, correlimos semipalmeado Calidris pusilla, correlimos occidental Calidris mauri, correlimos lomiblanco Calidris fuscicollis y correlimos patilargo Calidris himantopus.
Amazilia de manglar (Amazilia boucardi)
La amazilia de manglar es un colibrí en peligro de extinción endémico de la costa pacífica de Costa Rica, donde se encuentra principalmente en los manglares. Aunque los manglares están protegidos por ley en Costa Rica, estos continúan siendo talados para dar paso a cultivos de camarones y urbanización costera, como sucede con los manglares de Puerto Jiménez.

Una amazilia de manglar hembra fotografiada en los manglares cerca de Sándalo, Península de Osa. Los machos tienen plumaje azul en su garganta y en su pecho. Las puntas blancas en las plumas exteriores de la cola son una buena marca de campo para esta especie. (Fotos por Daniel Lebbin/American Bird Conservancy.)
Cotinga piquiamarillo (Carpodectes antoniae)
Las cotingas piquiamarillo machos tienen proporciones semejantes a las de una paloma y están adornadas con plumaje casi completamente blanco. Parecen ser un símbolo de la paz al forrajear frutos en las partes más altas del dosel del bosque junto con otras cotingas, titiras, tucanes y otros pájaros. Durante la temporada de cría, los machos hacen un despliegue de vuelo en picada. La cotinga piquiamarillo está en peligro de extinción y es endémica de la costa pacífica costarricense y a la región más occidental de Panamá. No se conoce mucho sobre la distribución de sus poblaciones ni sus movimientos estacionales. Se cree que se reproducen dentro de los manglares, y que se dispersan en los bosques después de la reproducción. Parece ser que los manglares de la región norte de la Península de Osa son un bastión para ésta especie, pero recientes estudios demuestran que los bosques cercanos también son áreas claves de forrajeo para estas aves.

El adulto macho de la cotinga piquiamarillo es casi completamente blanco (izquierda). Las hembras son de color gris ceniciento, y los machos sub-adultos (derecha) son intermedios. Estos pájaros fueron fotografiados en el ecotono entre los manglares y los bosques maduros en Rincón, Península de Osa. (La foto a la izquierda es de Ulises Quintero Hernández; la foto a la derecha es de Daniel Lebbin/American Bird Conservancy.)
Cotinga turquesa (Cotinga ridgwayi)
Pocos pájaros tienen colores tan brillantes como el macho adulto de la cotinga turquesa. Esta especie forrajea en la parte alta del dosel del bosque buscando frutos. La cotinga turquesa es endémica del sur de la costa pacífica costarricense y la región más occidental de Panamá. La mayoría de su hábitat en Panamá ya ha sido destruido. BirdLife International ha denominado el estado de conservación de la cotinga turquesa como “Vulnerable”, aunque dado su nivel de amenaza tal vez merezca ser elevada a la categoría “En peligro”. Se cree que esta especie tiene movimientos estacionales, pero poco se conoce sobre su comportamiento, a pesar de las implicaciones que tiene la protección de los bosques a lo largo de las potenciales rutas migratorias.
Los machos adultos de cotinga turquesa están decorados con un plumaje azul celeste y violeta, mientras que las hembras tienen tonos más apagados. Este individuo fue fotografiado en Rincón, Península de Osa. (Foto de Daniel Lebbin/American Bird Conservancy).
Tángara hormiguera carinegra (Habia atrimaxillaris)
Esta tángara difícil de observar alerta de su presencia al observador con reclamos ruidosos y trinos discordantes. Durante la época de cría, canta una repetida serie de silbidos al amanecer. Puede escuchar grabaciones de esta especie en línea en el archivo de la Biblioteca Macaulay del Laboratorio de O rnitología la Universidad de Cornell. La Tángara Hormiguera Carinegra es una especie en peligro de extinción, y se encuentra restringida a los bosques de la Península de Osa y el Golfo Dulce de Costa Rica. La especie califica para los criterios de la Alianza para la Cero Extinción como especie gatillo. Buena parte de su hábitat por fuera de la Península de Osa, en la región del Golfo Dulce, ha sido destruido.
Una tángara hormiguera carinegra fotografiada en el Bosque del Río Tigre Lodge, Península de Osa. (Fotos por Daniel Lebbin/American Bird Conservancy).
Actividades de investigación y conservación de aves de ADO
Amigos de Osa encabeza los esfuerzos de una red de socios para conservar las aves de la región a través de la investigación, programas educativos y administración y cuidado del hábitat.
Nuestras investigaciones más recientes incluyen un estudio en curso, iniciado en diciembre de 2007, sobre la distribución y ecología de la Cotinga piquiamarillo y otros pájaros endémicos en peligro en la región de Osa. Este proyecto aún no ha concluido, pero ya hemos obtenido observaciones importantes sobre la cotinga en localidades no muestreadas previamente, así como comportamientos desconocidos de forrajeo y reproducción.
Debido a que la amenaza primordial para las aves en la Península de Osa es la pérdida y fragmentación de sus hábitats, Amigos de Osa está ayudando a proteger y restaurar los hábitats de la región a través de la compra de tierras, restauración ecológica y programas locales de educación. Amigos de Osa adquirió 1,133 hectáreas acres de tierras forestadas, donde está ubicado el Centro de Biodiversidad de Osa. En 2008, ADO adquirió 607 ha adicionales, colindantes a esta propiedad en el Centro de Conservacion Greg Gund, las cuales incluyen bosque primario y una plantación de teca. Ésta última será utilizada para estudiar experimentalmente los procesos de restauración del bosque. Dichos bosques hacen parte del Corredor de Conservación Matapalo de la Península de Osa.
A finales del 2007, ADO capacitó y se asoció con Abraham Gallo y Liz Jones, guías de observación de aves locales que trabajan en el Bosque del Río Tigre Lodge, con el propósito de realizar muestreos de aves endémicas en la región. Desde ese entonces, dicha colaboración se ha expandido a otros hoteles, guías ornitológicos y gente local.
Si Ud. quiere apoyar nuestros esfuerzos de conservación de aves, puede hacer una donación aquí e indicar que desea apoyar dichos proyectos.
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